El encargo
Una escuela de karate tradicional con tres sedes en Santander necesitaba presencia propia en internet. No un folleto: un sitio que transmitiera por qué una escuela afiliada a la Japan Karate Association no es lo mismo que un gimnasio con clases de artes marciales.
Lo que pedía el proyecto
El karate tradicional tiene un vocabulario visual que no se puede improvisar: el linaje importa, la jerarquía importa, y la sobriedad forma parte del mensaje. Un diseño recargado habría contradicho exactamente lo que la escuela enseña.
El lema del dojo —fuerza, honor, disciplina— ordenó las decisiones de diseño mejor que cualquier brief: tipografía firme, mucho espacio, cero adorno.
Qué incluye
- Presentación del dojo, el Sensei y el linaje de la escuela
- Filosofía y valores del Fudoshin Ryu
- Las tres sedes con su información de contacto
- Información para quien quiere empezar a entrenar
Lo que dejó
Trabajar con un cliente real cambia el problema. No se trata de elegir el stack más interesante, sino de que alguien que no es técnico pueda mantener la información al día y de que el sitio siga en pie sin que nadie lo vigile.